Cengiz continúa en prisión y descubre que su socio Ezel está tramando algo. Sabe que ha estado con Eysan e intuye que este quiere todo lo le pertenece, que por ello ha puesto a todo el mundo en su contra desde el principio.
En Turquía pedir la mano no es solo una formalidad: existe un ritual muy especial en el que la novia sirve café con sal al futuro novio, como ocurre en el caso de Fidan y Kürsat.