Ezel sigue muy de cerca los movimientos de su ex Bade. Por su parte, han decidido que Tefo debería dejarlo todo y montar una tienda. Este ha decidido no hacer y ha ido a resolver sus temas por su cuenta.
La abuela de Mahir aprovecha la frágil salud mental de Süreyya para hacerle creer que Mehmet está enfadado con ella por aceptar la relación de su hijo con Canfeza.