Mlomento destacado
Nada sale como esperaba Leona: su plan para acabar con la vida de Ramsés fracasa y pierde su trabajo como asistente de Gael
Un evento familiar acaba en tragedia cuando una descarga eléctrica desata el caos en la mansión Torrenegro. Ramsés no perdona el error y despide a Leona.

Publicidad
Ramsés ha organizado un evento en la mansión familiar, con discurso incluido. Leona ve ahí la oportunidad perfecta para acabar con la vida del empresario. Para ello, manipula el micrófono con el que el marido de Josefa va a dirigirse a su familia. Su plan es claro: cuando lo coja para hablar, recibirá una descarga eléctrica.
David no ve con buenos ojos lo que Leona está a punto de hacer e intenta convencerla, sin mucho éxito. Todavía estás a tiempo de evitar una tragedia. No comprometas tu integridad. Haciendo esto solo te estás poniendo en riesgo, le advierte. Pero Bravo es tajante: "Es mi decisión y no tienes por qué apoyarme".

Todo está preparado para que comience el evento. Leona coloca el micrófono en el jardín y el amplificador queda listo para el discurso del patriarca de los Torrenegro. Sin embargo, todo se complica.
Primero, con la aparición inesperada de Manuel, el antiguo asistente de Gael, que irrumpe en la fiesta fuera de sí tras haber sido despedido y amenaza al empresario y a toda su familia. Y después, porque Ramsés anima a Ana Julia a que cuente ante el micrófono cuáles son sus sueños. Kika también quiere hablar. La situación podría desembocar en una auténtica tragedia.
Afortunadamente, Leona hace todo lo posible por evitar que las adolescentes corran peligro. Entrega a Ramsés el regalo familiar que han preparado entre todos y les hace una foto para el recuerdo.
En ese momento, uno de los hombres que trabaja para Ramsés toca el micrófono y se electrocuta. Aunque su vida no corre peligro, tiene que ser hospitalizado para recuperarse de la fuerte descarga.
Tras lo ocurrido, Ramsés quiere depurar responsabilidades y acaba despidiendo a Leona, pese al intento de Gael por hacerle cambiar de opinión. El marido de Columba asegura a su padre que Bravo no podía estar pendiente de todos los detalles del evento y que se trató de un error del equipo de seguridad contratado. Además, le confiesa que él también tuvo parte de culpa al pedirle que subiera a la habitación de Oliver para convencerlo de asistir.

Pero nada de eso convence a Ramsés. "Los errores se pagan", dice, muy serio. Leona no tiene más remedio que abandonar la mansión de los Torrenegro. ¿Y ahora… qué hará para vengarse de ellos?
Publicidad










