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Leona Bravo se siente acorralada por los Torrenegro: recibe serias amenazas de Ramsés y Columba
La llegada de Leona Bravo a la vida de los Torrenegro no pasa desapercibida. Ramsés la amenaza cara a cara y Columba le deja claro, desde el primer minuto, que no es bienvenida en la empresa. Leona empieza a vivir su propio infierno.

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Desde su fugaz encuentro en la mansión Torrenegro con Ramsés, la animadversión de Leona Bravo hacia el empresario no ha hecho más que crecer. Su sed de justicia se transforma en venganza: por él perdió a sus padres, a su hermana e incluso a sus hijos, una herida que no puede olvidar ni perdonar.
Decidida a acabar con su vida, Leona confiesa sus planes a David, su amigo de la infancia, que intenta frenarla sin éxito. "No soporto que el asesinato de mis padres y de mi hermana siga impune. Es un criminal. Me arrancó a mis hijos, me mató en vida", le confiesa. David, impotente, promete no entrometerse en sus decisiones.

Tras esa conversación, Leona recibe en su casa una visita inesperada: Ramsés. El empresario la ha investigado y quiere conocerla más de cerca. "Puedo estar en todas partes, tengo ojos y oídos para controlar todo lo que ocurre a mi alrededor", le advierte con frialdad.
El padre de Gael le exige lealtad ahora que va a trabajar para su hijo en la empresa cervecera y la amenaza sin rodeos: "Si no me eres leal, te aseguro que conocerás el infierno".
Aterrada, Leona se queda paralizada y, en cuanto Ramsés se marcha, se lo cuenta todo a David.
Pero su pesadilla no termina ahí. En su primer día de trabajo en la empresa de los Torrenegro, Columba, la mujer de Gael, convierte su jornada laboral en un infierno. Le deja clara su posición de poder y le prohíbe acercarse a su marido sino es por motivos laborales : "Soy la esposa de tu jefe. No cruces fronteras con mi esposo". ¿Podrá Leona Bravo soportar la presión de los Torrenegro… o acabará estallando?

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