Ömar empieza a sospechar de que Tayyar puede tener algo que ver en el secuestro de Elif y de que alguien de la comisaría podría estar infiltrado. Nilüfer se lo confirma.
Todo se complica para la pareja: mientras él es encarcelado tras una falsa acusación, Elsa es obligada a marcharse lejos para ocultar su embarazo y evitar un escándalo familiar.