Ömar ha ido a visitar a Elif a la cárcel y está desesperado. La echa mucho de menos y quiere demostrar que ella no fue quien supuestamente asesinó a Huseyin.
La abuela de Mahir aprovecha la frágil salud mental de Süreyya para hacerle creer que Mehmet está enfadado con ella por aceptar la relación de su hijo con Canfeza.