Elif sufre un desmayo y, tras los análisis en el laboratorio, descubren que la han envenenado. Ömar sabe que ha sido su psiquiatra y sospecha que trabaja para Tayyar. Por ello ha decidido ir a por él.
Ruth queda devastada al conocer la verdad sobre su origen, pero doña Raquel aún no se atreve a confesarlo todo y asegura que la recogió en un orfanato.