Elif sufre un desmayo y, tras los análisis en el laboratorio, descubren que la han envenenado. Ömar sabe que ha sido su psiquiatra y sospecha que trabaja para Tayyar. Por ello ha decidido ir a por él.
Tras la noche que pasaron juntos, ella quedó embarazada y se lo cuenta al padre Lupe bajo confesión. Pero él quiere que se lo cuente a Gael y a Elisa también.