La relación entre Ömar y Elif se va estrechando cada vez más. Después de un día en el que ambos se han divertido juntos, comienzan las confesiones y las inquietudes. Elif y Ömar cada están más unidos.
Mientras Mahir recibe el apoyo de su padre en un sueño cargado de emoción, Ozan prepara su fuga del hospital con un único objetivo: vengarse de su padre Kürsat.