La psicopatía de Tayyar llega hasta límites insospechables. Ha secuestrado a Nilüfer, la ha encerrado en un piso y ha dejado unas pistas en una especie de juego sucio. Para que sobreviva tendrá que adivinar qué significa cada una.
Elsa sospecha que su prima Nora le oculta algo y acaba descubriendo que tiene una relación con Iván, el marido de su madre Clementina. Si su tía se entera de esto, nada volverá a ser igual.